Italia

Catedral de Cefalú y su estilo de fortaleza

Catedral de Cefalu 1
La ciudad de Cefalú se encuentra en la provincia de Palermo, en las costas del norte de Sicilia, en el suroccidente de Italia, siendo uno de los atractivos turísticos más importantes de la región. En esta población se encuentran a su vez varios sitios que se pueden visitar, siendo uno de los más importantes la Catedral de Cefalú, que es una joya arquitectónica atractiva tanto para los interesados en su importancia religiosa como para los que la ven por su edificación.

Este sitio, que también es llamado Basílica o Duomo di Cefalú, es de denominación católica-romana, y fue construido en la primera mitad del siglo decimosegundo, siendo empezada a hacer en el año de 1131. La construcción se empezó a hacer en estilo Normando, después de que la isla fuera tomada durante la conquista normanda a finales del siglo decimoprimero, y se dice que fue hecho para cumplir una promesa del rey de Sicilia, Roger II.
Catedral de Cefalu 2
La Catedral de Cefalú tiene el estilo arquitectónico de una fortaleza, lo que se ve cuando se ve desde lejos o desde lo alto, y es un espectacular monumento que se levanta en medio de la ciudad antigua de estilo medieval que es el centro de la población. En un recorrido por este maravilloso sitio se pueden ver diversos estilos arquitectónicos que se fueron añadiendo a través de los siglos, porque técnicamente nunca ha sido terminado.

La fachada del templo se caracteriza por sus dos torres de estilo normando, que tiene algunas ventanas, y a las que se ascienden por una escaleras de espiral que fueron añadidas en el siglo decimoquinto. Su pórtico tiene tres arcos, siendo los dos exteriores más puntudos, y que están apoyados por cuatro columnas, y debajo de él se encuentra la Puerta del Rey que tiene un marco de mármol con algunas pinturas.

El interior de esta catedral tiene forma de cruz latina que está dividida en una nave y dos pasillos que tienen unas hermosas columnas hechas principalmente de granito rosa. Y los visitantes no se pueden ir sin ver el mosaico del ábside, que se supone debía extenderse para cubrir toda la iglesia, pero del que sólo se hizo esta parte, en la que se destaca la imagen de Jesús.

Fotografías de Oliver-Bonjoch, Jeanne boleyn.

Sobre el autor

Maritza Cárdenas

Escritora, periodista y amante de descubrir el mundo. Comunicadora Social y periodista de profesión, y una viajera por pasión que quiere compartir lugares y curiosidades del mundo.

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