Estados Unidos

Occupy Wall Street

¿Amable asesoramiento policial?

Es la nueva cara del distrito financiero más importante del mundo y uno de los lugares más visitados de New York. Pocos son los viajeros que llegados a esta parte del globo no pasean por alguna de sus calles en busca de la foto para el álbum de los recuerdos: Rascacielos, Broadway, la Bolsa del Mercado de Valores, la famosa escultura del Toro…

Se trata sin duda de lo más radical del “sueño americano”, la parte más extrema y despiadada, la cara más fascista de un país que se enorgullece de ser garante de los Derechos Humanos, de propagar la igualdad entre los hombres y los pueblos, de amar la Libertad y la Justicia así, con mayúsculas y, si es posible, en letras doradas.

El viajero pasa por esta zona después de haber soltado la lagrimita de la conciencia en la Isla de Ellis, contemplando a Miss Liberty “iluminando” al mundo y recordando a tantas y tantos parias que llegaron un día a esta orilla buscando un lugar en el que sentirse libres e iguales. Pero eso son cosas de las emociones y las hormonas. Prosigamos con la visita a la calle de oro.

Estos días luce una apariencia insólita y extraña, aunque los férreos controles a los que se somete la información, máxime cuando llega de esa zona adalid de la libertad de expresión contenida en las Diez Enmiendas, esté pretendiendo ensordecer los gritos de la protesta y hacerla pasar desapercibida y protagonizada por cuatro chalados.

Podréis conseguir una foto muy distinta a la habitual, si es que las enormes filas de policías acordonando la zona os dejan pasar. De hecho y durante los últimos diez días, hasta los turistas han visto cómo se les impedía el paso, para evitar que se forme la de Dios en el millonario corazón del planeta.

Y es que las redes sociales sirvieron, a mediados de este mes, para convocar una protesta en uno de los lugares en que más se necesita, dadas las circunstancias por las que atraviesa nuestro mundo y que el caos al que hemos sido arrastrados comenzó precisamente ahí, en la ciudad que nunca duerme y en esa calle estrecha y larguirucha llamada Wall Street.

¿Peligrosos manifestantes?

La convocatoria recibió la consigna: “Occupy Wall Street”. La idea era conseguir aglutinar a unas 20.000 personas entre esas calles y edificios y paralizar el distrito financiero con una protesta unánime y justa, pacífica e inspirada en los “golpistas” indignados de España (calificados así por la todopoderosa presidenta de derechas de la Comunidad de Madrid), los estudiantes chilenos, las protestas griegas, la primavera árabe

Por supuesto ni siquiera la “relajada” Administración del idealizado Obama podía permitir esa sublevación y cientos y cientos de policías tomaron las calles, cortando los accesos, blindando los edificios, prohibiendo el paso, intimidando a viandantes y deteniendo en tropel a manifestantes como si fueran el terrorista más buscado, al que tardaron diez años en encontrar… bueno, más han tardado con las armas químicas de Irak que aún siguen perdidas en algún lugar remoto, vete a saber si no están debajo del honorable culo de alguno de los dos Bush.

A lo que iba. El movimiento parece una bobada y eso intentan transmitir los gobernantes, conscientes de que una Revolución Americana no es algo fácilmente parable y sofocable y que EE.UU., afortunadamente para algo, posee ese gancho mediático que empuja a comer hamburguesas de McDonald’s incluso a chinos y árabes, así que imaginaos la mecha corriendo por millones de ciudadanos del orbe, desempleados, sin techo y aún pagando hipotecas (gente media, como tú y como yo, no esos-somalíes-que-ya-están-acostumbrados)… ¡Bingo!… digo… ¿guerra? No sé, muchos me han llamado loca por esta teoría y debo avisar que muy cuerda no estoy… ¿o sí?

De nuevo me desvío y me eternizo. A lo que voy, si tenéis la suerte de estar de vacaciones por esta zona, apresuraos a tomar vuestra instantánea y a parte del dichoso toro (que ese sí que está protegido por simpáticos agentes de la Police), fotografiad a los “protestones” de la Plaza Libertad, como han bautizado la zona en la que han quedado relegados, pero donde están durmiendo al raso (porque les han quitado las tiendas de campaña) desde hace 10 días.

Por cierto, si no es mucho pedir, colgad las fotos y pasadlas. Al margen de admirar la arquitectura del distrito financiero, podremos informar entre todos del movimiento Occupy Wall Street. Ah y compartid también este post, por si puede contribuir a despertar la conciencia de algún viajero.

Fotografías de Brennan Cavanaugh, agreatbigcity, reflectification, Supermac1961 y keamysparadise.
Licencia Creative Commons y/o Public Domain
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Sobre el autor

Mar Santiago

Periodista y traveller, especializada en otras culturas y países en conflicto. Ha trabajado para importantes medios de comunicación (RNE, EFE, Diario16...). En la actualidad comparte sus experiencias a través de la blogosfera.

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