Secuoyas gigantes

Las secuoyas más inmensas del mundo realmente no son secuoyas. Pertenecen a la familia de la Cupresáceas, una especie de cipreses a los que la gente ha acabado por llarmar secuoyas debido, precisamente, a su gigantesco tamaño y es que se trata del ser vivo vegetal más grande del mundo.

Resulta muy difícil, a través de una fotografía, comunicar la idea de las verdaderas proporciones de estos hercúleos árboles y se precisa, si una quiere ser fiel, la ayuda de un ser humano que aparezca junto a la instantánea y que nos permita establecer la escala con respecto a los magníficos especímenes.

De manera habitual, las secuoyas gigantes suelen crecer entre los 50 y los 85 metros de alto y sus troncos llegan a tener entre 5 y 7 metros de diámetro. ¿Fascinante, no? Pués bien, la más grande documentada se alzaba 95 metros hacia el cielo y el grosor de su tallo alcanzaba los 11 metros de diámetro. Por cierto, sus ramas habían contemplado el mundo a lo largo de 3.200 años.

Niño bajo túnel en un tronco

Las secuoyas gigantes suelen crecer diseminadas, aunque en determinadas áreas su elevada concentración pueda asemejarse a un bosque. Los turistas viajan kilómetres expresamente para tomarse las instantáneas con estos gigantes a los que veneraban los nativos norteamericanos. Los lugares de peregrinación más famosos para conseguir la ansiada foto se encuentran en el Yosemite National Park y la Sierra Nevada californiana.

Sin embargo es un falso mito que sea sólo en EE. UU. y Canadá donde puedan encontrarse estos bellos ejemplares, que en otros tiempos fue pasto de la industria maderera para fabricar… ¡fósforos! El Ballarat Botanical Gardens de Australia posee una preciosa colección formada por árboles que ya cuentan con más de siglo y medio, apenas unos “retoños” que comienzan su andadura.

En Europa la mayor concentración de semillas se llevó al Reino Unido y algunos ejemplares han resistido titánicamente las extremas temperaturas de Polonia o Dinamarca. Ahí se encuentran ejemplares que siguen vivos a pesar de soportar hasta 37 grados centígrados bajo cero.

El árbol de este tipo má antiguo del viejo continente se encuentran en los Jardines del Palacio Real de la Granja de San Ildefonso, que fue plantado en 1870 y que en tan poco años ha conseguido superar los 14 metros de perímetro troncal.

Fotografías de Simon-and-You, fottloosiety, Nicola Corboy, John Loo, GraceFamily y Ostrosky Photos.
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