Islandia

El pasado volcánico y los paisajes de Heimaey

Heimaey 1
El sur de Islandia es un sitio perfecto si quieres ver la belleza de las islas volcánicas, así como una buena cantidad de cascadas, glaciares e historia de los humanos allí. Si te atreves a visitar esta parte del país, te recomiendo ir a la isla de Heimaey, que está en el archipiélago de Vestmannaeyjar, que posiblemente reconoces por la erupción volcánica que tuvo lugar en 1973.

El 23 de enero de ese año empezó la erupción del volcán Eldfell, durando hasta el 3 de julio siguiente, en meses en los que se hicieron fisuras que alcanzaron los 1600 metros de profundidad y de las que salía lava, destruyendo parte del pueblo local. A pesar de la gravedad de la situación sólo una persona murió y la isla incrementó su área de 11.2 kilómetros cuadrados a más de trece.
Heimaey 2
La forma más fácil de llegar hasta Heimaey es en avión hasta el aeropuerto de Vestmannaeyjar, que recibe vuelos diarios desde Reikiavik, aunque también se puede llegar desde el resto de Islandia en ferry. Esta isla es la más poblada de todas las del país, y está a unas cuatro millas náuticas de las costas sur de éste, teniendo un gran puerto que ha hecho que además de un buen sitio turístico, tenga una gran importancia industrial.

En este lugar viven alrededor de 4.500 personas en casas con techos coloridos y es el hogar de alrededor de ocho millones del pájaro frailecillo atlántico, que es un ave muy reconocida en esta parte del mundo por sus colores y por la forma que tiene su cabeza y pico, siendo considerado como muy dulce y tierno, aunque es muy agresivo a la hora de defender a sus crías.

Así que una de las cosas que puedes hacer en esta isla es ir a los acantilados a mirar estas aves desde cerca y tomarles fotos, ya que son muy fotogénicas. También te recomiendo tomar uno de los tours locales en barco, que son al principio un poco aterradores porque las olas y el hielo mueven mucho las embarcaciones, pero que te llevan a explorar cuevas y lugares desconocidos, en un ambiente muy acogedor y tranquilo, porque se puede acceder a la cabina que tiene aire acondicionado.

También puedes hacer recorridos turísticos en motos de nieve por los sitios en donde está la naturaleza apropiada para ello, viendo algunos lugares desde otra perspectiva. Igualmente puedes probar los platos locales y disfrutar de las historias de los locales, para luego ir al Museo de Historia Natural para aprender de las especies nativas, y hacer recorridos por las impresionantes formaciones naturales.

Fotografías de quinet, Andreas Trepte, bekassine…, michael clarke stuff.

Sobre el autor

Maritza Cárdenas

Escritora, periodista y amante de descubrir el mundo. Comunicadora Social y periodista de profesión, y una viajera por pasión que quiere compartir lugares y curiosidades del mundo.

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