Estados Unidos

Una taza de té en el Valle de la Muerte

Teakettel Junction, Death Valley.

¿Somos raros, no? Por lo menos eso debe pensar más de un “cuerdo” cuando sepa que algunas personas eligen un punto más que extraño para tomar el té. Se trata de Teakettle Junction, en Death Valley. Un cruce de caminos que se ha hecho muy famoso gracias a sus vetustas teteras.

Así es. A poco más de 9,5 kilómetros de Racetrack Playa, encontramos Teakettle Junction. Pocas explicaciones caben si eres viajero intrépido o curioso empedernido. Es el Valle de la Muerte de California, uno de los sitios más inhóspitos y áridos de Estados Unidos.

Alrededor no hay nada. Se trata de uno de esos “puntos muertos” de la Tierra, esos rincones perdidos a los que acude la gente y una no sabe muy bien por qué, ya que por más que eches un vistazo… En lo que sí estaremos de acuerdo es que todo lugar puede producir fascinación y este, sin duda, es uno de ellos.

Motoristas de todos los estados y “moteros” de todo el mundo han elegido una ruta para elevarla al rango de legendaria y esa carrera acaba allí, en Teakettel Junction.

La costumbre se inició con los mineros

Si nos ceñimos a lo puramente geográfico, diremos que es una pequeña elevación que en un punto tan bajo del planeta -con respecto al nivel del mar– como es el Valle de la Muerte, puede parecer inmensamente alto: apenas 1,200 metros sobre el rasante marino.

En ese punto exacto y hace poco más de una centuria, mineros ansiosos de riqueza, aventura y reconocimiento, transitaban por ese cruce en su afanosa búsqueda del tesoro. A uno le dio por marcar el lugar con una tetera y a partir de ese momento todos empezaron a hacer lo mismo, colgando sus vasijas para el té sobre la baliza señalizadora que habían plantado poco antes.

La costumbre ha perdurado y gracias a los grupos de motoristas de cuero, Harley y pañuelo en la cabeza ahora se ha convertido en una cita “obligada” para los aventureros del siglo XXI. Tazas de té , teteras de porcelana, cacharros de aluminio… todo vale y sólo se exigen dos premisas a cumplir:

1.- La vasija debe ser firmada por quienes la depositan en Teakettel Junction

2.- Debemos “legar” una tetera pasada de moda.

Fotografías de Ron Schott, Maximbo, informedmindstravel, Escapo.
Licencia Creative Commons y/o Public Domain
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Sobre el autor

Mar Santiago

Periodista y traveller, especializada en otras culturas y países en conflicto. Ha trabajado para importantes medios de comunicación (RNE, EFE, Diario16...). En la actualidad comparte sus experiencias a través de la blogosfera.

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