Podríamos vivir mil veces Madridy seguiríamos sin agotar las posibilidades de gozar unas experiencias únicas en la capital de España. Hoy vamos a proponer al viajero un delicioso y aún más sabroso paseo y para ello nos vamos a perder por el Madrid de los Austrias, zona castiza, añeja, histórica y llena de tascas y tabernas.
Bocados, tapas, raciones y cañas… una tradición que debes conocer si quieres poder contar que de verdad has vivido una mañana madrileña. En este caso el recorrido será por ese trazado medieval que nos retrotae a tiempo de emperadores y de estirpes conquistadoras que se agotaron en unas cuantas generaciones: Carlos I, tres Felipes -II, III, IV- y otro Carlos, el II.
Pasea la Plaza Mayor, entre bocatas de calamares y cañitas de cerveza bien fresquita. Son muchísimos los locales de solera que te brindan la oportunidad de probar uno de estos bocadillos, que junto al de morcilla y panceta, forman parte de la gastronomía simple y sin dobleces del pueblo llano de Madrid.
Croquetas de Bacalao en Tetuán o de Jamón en cualquiera de las antiguas tabernas de la zona, o un bocata de jamón, por 1€ en el Museo del Jamón por Gran Vía, San Jerónimo, Alcalá… y caña, siempre caña, que la cerveza aquí se bebe en vaso pequeño y con un dedito de espuma, para que no de tiempo a que se caliente.
Tortilla española, Patatas Bravas, Champiñones de mil y una maneras, Oreja a la plancha, una tapa de Callos, un trozo de Bacalao “rebozao”, unas empanadillas bien caseras… todas ellas tapas muy apuestas que, en ningún caso, deben hacerte desistir de dedicar un día a un buen Cocido Madrileño.