España

El Carnaval más antiguo de España

Oso y domador

En un entorno espectacular, rodeados de valles y montañas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, se celebra el carnaval más antiguo de España. Estamos en Bielsa, un bellísimo municipio aragonés que pertenece a Huesca, donde el folclore y la tradición se unen para ofrecernos en febrero unas fiestas cuyos orígenes nos llevan casi al inicio de su propia historia.

Pero además, el Carnaval de Bielsa tiene la particularidad de ser uno de los poquísimos que se han venido celebrando de forma ininterrumpida desde su inicio y ni siquiera la Guerra Civil española, ni la dictadura posterior que prohibió los carnavales de casi todo el país, consiguieron parar la tradición en la villa oscense.

Cornelio Zorrilla

Por ello los carnavales están impregnados de la naturaleza de los ritos y las celebraciones precristianas y en el caso de los personajes, apenas si han cambiado en más de cien años. Así encontamos un repertorio que comienza con la invasión del pueblo por los goluchos, unos chavales harapientos que van anunciando la llegada del carnaval por las casas del pueblo.

Aquí se abre la veda para colgar a Cornelio Zorrilla, un muñeco de paja y trapo, que permanecerá pendido de la ventana del Ayuntamiento hasta el final de las fiestas, cuando sea bajado para ser apaleado y acabar en la hoguera por culpa de sus maldades.

Mientras tanto, es tiempo para que los trangas tomen las calles, con una estética que nos recuerda a los zamarracos de La Vijanera, pero que serán los encargados de pasear a las madamas solteras del pueblo. Osos y domadores, la agüeleta, el caballet, la garreta, la hiedra o el aliaga… son los dueños del carnaval más antiguo de España.

Fotografías de Dani Latorre, L.L.A..
Licencia Creative Commons y/o Public Domain
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Sobre el autor

Mar Santiago

Periodista y traveller, especializada en otras culturas y países en conflicto. Ha trabajado para importantes medios de comunicación (RNE, EFE, Diario16...). En la actualidad comparte sus experiencias a través de la blogosfera.

6 Comentarios

  • Hola Emilio,
    suponemos que estás bien informado y que tienes razón, aunque en la página del Ayuntamiento de Toro se afirma que una de las primeras pruebas documentadas sobre el valioso carnaval de Toro es del año 1590, casi un siglo después de la fecha que tú aportas. Naturalmente es bien sabido que resulta muy difícil establecer la fecha exacta en que comenzaron estas celebraciones, pues se pierden en los ritos paganos anteriores al cristianismo. No obstante, sí que podemos afirmar que, al igual que el de Toro, lo que sí tenemos claro es que el de Bielsa es uno de los más antiguos de España.
    Gracias por tu aportación y un abrazo.

  • Mar Santiago, caes en el error de confundir el Carnaval de Toro (provincia de Zamora) con el Carnaval del Toro (que se celebra en Ciudad Rodrigo, provincia de Salamanca). El de esta última ciudad es, como muy bien dice Emilio, el que se lleva celebrando desde 1493, también de modo ininterrumpido, de lo que hay constancia escrita.
    Un saludo a todos.

  • Tienes razón, Rodrigo.
    Al revisar cuanto me decís, efectivamente yo me estaba refiriendo al zamorano. Aún así, el de Ciudad Rodrigo, no ostenta el título de carnaval más antiguo del país de forma oficial. Eso sí, para muchos lo es, porque existe un documento escrito, fechado en 1493, en el que se le recrimina a la ciudad el elevado coste de sus fiestas taurinas. El problema está, como le decía a Emilio, en que el origen de estas fiestas se pierden en la memoria histórica de los cultos paganos anteriores al cristianimo, con lo que datar los inicios resulta, en muchos casos, imposible.

  • Tienes razón, Rodrigo.
    Al revisar cuanto me decís, efectivamente yo me estaba refiriendo al zamorano. Aún así, el de Ciudad Rodrigo, no ostenta el título de carnaval más antiguo del país de forma oficial. Eso sí, para muchos lo es, porque existe un documento escrito, fechado en 1493, en el que se le recrimina a la ciudad el elevado coste de sus fiestas taurinas. El problema está, como le decía a Emilio, en que el origen de estas fiestas se pierden en la memoria histórica de los cultos paganos anteriores al cristianimo, con lo que datar los inicios resulta, en muchos casos, imposible 😉

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