Las Doce Uvas de España

En España la tradición la marcan las campanadas de la medianoche y las uvas de la suerte. Sí, porque con cada una de las doce campanadas de reloj que marcan el primer minuto del Año Nuevo, los españoles toman una deliciosa uva y cada una de ellas va henchida con la esperanza puesta en un propósito para el año que entra.

Previamente, las últimas horas del año que hemos dejado atrás se han dedicado a un gran banquete con la familia y los amigos, en el que los mariscos, el jamón serrano, el queso curado, el cordero y el cochinillo comparten mesa y mantel con los dulces y los helados, los sorbetes y los licores, el vino y el cava.

También caemos en las manos de la superstición y así ese día suele llevarse ropa interior roja; otros intentan atraer la buena suerte introduciendo un objeto de oro dentro de la copa de cava o recibiendo el año con el pie derecho adelantado.

Existen otras tradiciones, como la de las hogueras con que reciben el nuevo año en distintos puntos de España; costumbre que se remonta en muchos casos al siglo XIII y que tiene que ver con la celebración del solsticio de invierno.

Pero todas las plazas y pueblos de España reciben a sus “parroquianos” al aire libre para oir juntos y en directo las doce campanadas, incluso los ayuntamientos regalan la bolsa con las doce uvas a los asistentes. Ahora, cuando la oferta televisiva se multiplica, todos los canales españoles, diez minutos antes del nuevo año, hacen un alto en su programación -absolutamente festiva y musical durante toda la noche- y emiten las doce campanadas desde algún lugar relevante de la geografía española.

El Reloj de la Puerta del Sol

Sin embargo, el sitio emblemático históricamente es el reloj del edificio de la Real Casa de Correos, en el que está ubicada la presidencia de la Comunidad de Madrid. Situado en la Puerta del Sol, miles de españoles y extrajeros se reúnen en este punto para entrar juntos en el Año Nuevo y tradicionalmente la televisión pública española (RTVE) transmite desde allí sus doce campanadas.

Pero sin duda, las protagonistas son esas doce uvas que, si bien parece que existe documentación que avala que su uso ya estaba extendido en el siglo XIX, la tradición indica que fue un grupo de agricultores alicantinos quienes en 1909 y por un excedente de producción de uvas, tuvieron la ocurrencia de organizar este rito para la fiesta final del año.

Al final, esta tradición ha cruzado el Atlántico y en algunos países, entre ellos nuestra queridísima Argentina, también se toman las doce uvas, una por cada mes del año. ¡Feliz Año Nuevo!

Fotografías de Tamorlan, Byeonggwan, JP Puertas, ori2uru y Gominolo.
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